En la actual época de crisis recortar gastos es esencial para muchos y, en la mayoría de los casos, se opta por sacrificar viajes y vacaciones. Sin embargo, siguiendo algunos consejos se puede disfrutar de tan deseadas vacaciones adaptando las costumbres de viaje y el presupuesto a las circunstancias personales.
Una de las cosas, quizá, más importantes para ahorrar viajando es elegir un destino barato. Lugares tan exóticos como Tailandia o la India pueden parecer a primera vista fuera del alcance pero, habiendo comprado el billete de avión, el coste del alojamiento, el transporte y la comida en ambos países es muy, muy reducido, por lo que puede compensar. Otra buena alternativa es elegir un destino en países, por ejemplo, en el que el cambio de moneda sea muy favorable.
El alojamiento es probablemente donde se gasta la mayor parte del presupuesto para el viaje, así que es muy importante organizarse. Los hostales y hostels son de las opciones más baratas y recomendables. Ciudades como Budapest, pasando por Buenos Aires o Bucarest, disponen de hostales que ofrecen a los viajeros alojamiento de calidad a precios más que asequibles. Y, si no te importa compartir habitación, podrás ahorrar una cantidad importante. Alojarse en hostales tiene también otras ventajas; buena parte de ellos incluye ropa de cama y desayuno en el precio y el hecho de contar con cocina común permite ahorrar en comida. Además, muchos hostales organizan actividades, como visitas guiadas gratuitas o salidas nocturnas, una buena forma de socializar y conocer los locales donde poder divertirse y disfrutar de bebidas baratas. Hoy en día existen muchas páginas online fiables en las que podrás alojar alojamiento económico de forma sencilla y práctica, como por ejemplo HostelBookers.
En cuanto a transporte, bien es sabido que los taxistas suelen aprovecharse de los turistas, así que lo mejor para ahorrar es utilizar el transporte público. Está claro que la forma más económica (y sana) de desplazarse es caminar, pero una alternativa que es también muy recomendable es utilizar los servicios de bicicletas municipales disponibles en los principales destinos turísticos. En muchos casos la primera media hora es gratuita, por lo que un recorrido no muy largo puede salir totalmente gratis.
Investigando un poco antes de salir de viaje se pueden encontrar un gran número de galerías y museos de entrada gratuita. Londres es un buen ejemplo, ya que alberga muchísimos museos gratuitos como Victoria and Albert Museum, Science Museum o National Gallery. Y si viajas durante la época estival puedes aprovechar las “noches blancas” de los museos en ciudades como Roma, San Petersburgo o Lima.
Finalmente (y aunque parezca algo obvio), un aspecto muy a tener en cuenta al planear un viaje es la duración del mismo. Unas vacaciones de dos semanas serían perfectas, pero una escapada de cinco días o una semana permiten desconectar de la rutina a la vez que viajar con un presupuesto mucho más ajustado.
